¿Tu negocio está en Internet y crees que tener una web y redactar un blog es suficiente? Tu marketing digital no acaba ahí. Necesitas conectar con tus lectores a través de un elemento imprescindible: el e-mail marketing. En este post te voy a explicar la importancia que tiene la estrategia de e-mail marketing para tu negocio sostenible y saludable. Solo que no voy a hablar estrictamente de e-mail marketing ni de newsletters.

Si esperas que te cuente cómo crear una estrategia de e-mail marketing este post te va a defraudar. Lo primero que quiero explicar no es el cómo sino el porqué.

En la era de la tecnología, la Comunicación tiene herramientas para casi cualquier necesidad. Ahora bien, pienso que ninguna tiene sentido si no acerca a las personas y facilita las relaciones personales. La tecnología ahorra tiempo y trabajo. Pero nosotros tenemos que humanizarla.

Por eso, para mí el e-mail marketing es una de las formas de comunicación más humanas y enriquecedoras. Por muchos posts útiles, entretenidos o reflexivos que haya leído, ninguno me habrá conmovido e impactado tanto como muchos de los e-mails que he recibido como suscriptora. De hecho, mi camino freelance se fue forjando gracias a una newsletter (más abajo te cuento cuál). Así que creo que este fenómeno merece una buena explicación.

 

¿Qué tiene de especial el e-mail marketing?

Para mí no es nada nuevo. El marketing y la comunicación del siglo XXI no es que hayan aportado grandes hallazgos. Solo han sofisticado los que ya existían.

El e-mail marketing es el carteo que hemos practicado con puño y letra en otras épocas. Yo he sido muy fan de escribir cartas. Solo que ahora hay herramientas que nos permiten combinar listas, elegir diseños, lo hacen apetecible, sencillo y barato, y además sabemos cómo ha funcionado porque nos dice cuántas personas los abren y leen.

El encanto que le atribuyo al e-mail marketing es recuperar la comunicación persona a persona.

Me sorprende encontrar en mi buzón, sin intermediarios, noticias, información útil o propuestas novedosas de las marcas a las que sigo. Y, sobre todo, escritas en tono cercano, apetecible, humano. Ahí está una de las claves que para mí hacen efectivo este canal de comunicación.

 

¿En qué casos debes usar el e-mail marketing?

En todos. No creo que haya negocio al que no se le pueda aplicar. Hace tiempo expliqué cómo incluso los negocios físicos podían usarlo para aumentar sus ventas. De hecho, si no tienes todavía montado un sistema de e-mail marketing creo que estás perdiendo oportunidades. Así de claro.

Pero para mostrarte sus posibilidades, mejor hablo con ejemplos, ¿verdad?

 

# 1 Primera opción: para recordar

Imagínate que entras en una tienda donde encuentras el tipo de cosas que te gusta, o que vas a un restaurante donde has comido muy bien y a buen precio.

¿Qué harías? ¿Te irías del local confiando en acordarte de cómo se llama para buscarlo más adelante en las páginas amarillas o en Google? ¿O te asegurarías de llevarte una tarjeta por si quieres volver allí en otro momento? Yo suelo hacer lo segundo.

Pues ahora imagina que alguien llega a tu web, ve tus productos o servicios y lee algún artículo de tu blog. Le ha gustado, pero pueden ocurrir dos cosas: que no use dispositivos de almacenamiento digitales para capturar tu página (Pocket, Evernote o los marcadores del navegador…) o que cuando quiera volver a recordar tu dirección no sea capaz.

¿No crees que debería haber alguna manera de que pudiera seguir en contacto con tu negocio y recibiendo noticias y promociones que le pueden interesar?

Pues la hay.

 

# 2 Segunda opción: para fidelizar

Has conocido a una persona que necesita justamente el tipo de productos o servicios que tú ofreces. Has identificado su necesidad y sabes que tu propuesta es perfecta para ella. ¿No tratarías de seguir avanzando en esa relación, prolongar esa conversación y contarle que tienes algo que puede solucionar su problema?

Estoy segura de que sí.

Y voy todavía un poco más allá. Esa persona con la que mantuviste esa conversación se convenció de que tu propuesta era buena y quería probarla. Compró. Quedó satisfecha. Pero, ¿no querrías seguir teniéndola como clienta? ¿contarle tus novedades? ¿avisarle de que renuevas tus productos o que has incorporado un nuevo servicio más adaptado a lo que busca?

Por supuesto.

¿Te gustaría saber cómo cultivar esas relaciones, prolongar la conversación y conseguir que te compren no una sino varias veces?

La respuesta es, como te puedes imaginar, e-mail marketing. De nuevo, un nombre anglosajón. Si te parece mejor puedes llamarla marketing por e-mail.

Pero en este post, como he prometido, no voy a hablar de marketing por e-mail sino de relaciones y personas.

 

Construir relaciones duraderas a través de e-mail marketing

Como sabes, la venta es un asunto de conquista más que de invasión. Así que, siguiendo el principio de las conquistas amorosas clásicas, antes de comprometerse primero hay que conocerse, conversar, gustarse y pasar tiempo juntos.

Si compartes conmigo este ritual, entonces entenderás fácilmente el papel del e-mail marketing.

Una persona no compra la primera vez que aterriza en una web. Suele necesitar visitarla varias veces, comparar con propuestas similares y tomar su tiempo para decidir. Si añadimos la dificultad de no tratar cara a cara con el vendedor, como ocurre en Internet, el momento de decisión de compra se alarga.

¿Qué podemos hacer para ir calentando ese buyer journey o camino del comprador digital?

Escribirle. Enviarle mensajes a su buzón de correo siempre y cuando te hayan dado su consentimiento.

En otro post te contaré cómo montar un sistema eficaz, sencillo y legal para tu estrategia de e-mail. Por ahora veo más necesario explicarte el fondo que la forma.

 

¿Cómo ayuda el e-mail marketing en tu estrategia de marketing y ventas?

A través del marketing por e-mail, la persona va conociendo nuestra oferta, sabiendo quién hay detrás del negocio e incorporándonos a su universo de proveedores de confianza. Y todo este cortejo ayuda a que un día se decida por nuestra propuesta.

Pero, ¡ojo!, como todo en el marketing digital, hay que hacerlo de forma sutil, equilibrada y no invasiva.

Hacerlo de forma estratégica no quita naturalidad, sino que ayuda a dosificar y a respetar los tiempos. Lo uno no está reñido con lo otro.

 

¿Te ha convencido de las posibilidades de este canal?

Si quieres añadir un ingrediente más a tu mix de marketing, apúntate al e-mail.

En el siguiente post te contaré cómo crear una newsletter y organizar una estrategia efectiva con un ingrediente clave para atraer y fidelizar clientes. Mientras, si necesitas saber algo más sobre los fundamentos de este medio, lee el post que escribí sobre Por qué escribiendo e-mails se entiende la gente.

Y sigue atentamente el blog para saber más. O, mejor aún, suscríbete para no perderte ninguna entrada. Encontrarás el formulario de inscripción en el final de esta misma página. Vamos a darle power al email. Dejemos que ayude a construir nuestra relación.

¿Ya tienes incorporado este sistema a tu negocio? Cuéntame en los comentarios qué idea tienes de esta táctica y si crees en la capacidad que tiene para estrechar vínculos. 

PD: Si te interesa saber qué newsletter me ayudó a que hoy esté tecleando este texto, te lo desvelo: la Debsletter de Oye Deb. Llevo 5 años sin perdérmela un solo martes. Y si alguno no he podido abrirla, como está en mi buzón, la leo cuando tengo tiempo para saborearla. Te la recomiendo. Deborah es un manantial de sabiduría.

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