«Como decíamos ayer». Para retomar mi blog echo mano de la expresión del poeta Fray Luis de León cuando volvió a las aulas después de 5 años encarcelado. Yo no he estado encarcelada, pero diversas circunstancias me han llevado a abandonar el blog durante varios meses. Ahora que lo retomo es la mejor ocasión para dedicar un artículo al tema de por dónde empezar cuando has abandonado tu blog. Quiero inspirarte con 5 ideas para resucitar tu blog abandonado.

1 # Saber por qué lo has abandonado >> Test de diagnóstico

Lo primero que se me ocurre es indagar en la causa del abandono. Si sabes por qué lo dejaste es más probable que le pongas remedio y que no se repita la situación.

Para eso te voy a ayudar con algunos puntos que te ayudarán a diagnosticar el origen del problema y a poner una solución. Esto va a ser como los ejercicios del cole de los niños. Une las mismas letras. Es decir, si tienes el problema «a», únelo con la solución «a». ¿Me explico?

1. Origen del problema

A. No entiendes por qué tienes que actualizar tu blog. Te parece un esfuerzo sin recompensa.

B. No encuentras temas, te falta inspiración (porque no sabes lo que necesita tu buyer persona o cliente ideal).

C. Te cuesta escribir, tardas bastante tiempo en redactar un post.

D. Quieres hacerlo pero no sabes cómo organizarte.

E. No sabes cómo dedicarle tiempo (o realmente no lo tienes).

2. Posibles soluciones

A. Lee un artículo que escribí hace tiempo sobre «Qué sentido tiene crear contenidos digitales».

B. Escucha a tus clientes o envíales una encuesta por email, invita a mantener una consultoría gratuita donde charles directamente con ellos o anota ideas cuando tengas delante a un potencial cliente. Después, analiza sus respuestas o las conversaciones que has tenido e identifica de qué problemas te hablan. Justamente sus dudas pueden ser ideas de futuros posts.

C. Escribir es una cuestión de práctica. Si no eres un caso perdido seguramente irás mejorando con el tiempo. Cuanto más lo hagas, más ágil te sentirás. No desesperes si realmente te gusta hacerlo. Practica. Y para tu tranquilidad te diré que no se escribe rápido un post que realmente aporte información relevante.

D. La organización es una cuestión de disciplina y de herramientas. Usa apps de Notas y libretas o cuadernos de papel para anotar ideas y organízalas en un Calendario editorial. Mejor dicho, retoma el que dejaste a medias antes de abandonar el blog. Haz una lista con las tareas que requiere escribir tu artículo para calcular el tiempo que te llevará hacerlas. Cumplir cada tarea pequeña te ayudará a conseguir tu objetivo final: volver a publicar.

E. Si no sabes cómo sacar tiempo para tu blog te doy una idea sencilla pero efectiva: Prioriza la tarea y hazle hueco en tu Agenda. MUY IMPORTANTE: asigna un día y hora para sentarte a pasar a la acción con todas esa lista de tareas. Piensa en los beneficios de mantener vivo tu blog y siéntelo como parte de tu estrategia de marketing y ventas.

Y si realmente no tienes tiempo porque el trabajo de los clientes te come (¡enhorabuena por ti!), delega la tarea. Si realmente no es lo tuyo porque no te resulta una tarea estimulante, delega la tarea.

Escribir parece fácil pero lleva su tiempo. Dedícate a actividades que te resulten más productivas y rentables para tu negocio.

2 # Vencer la pereza y tener paciencia

El siguiente reto al que te enfrentarás será superar la pereza de abrir una entrada nueva en WordPress. Dependiendo del tiempo que lo hayas dejado ya no te acordarás de cómo funciona el editor de texto ni de cómo rellenar el plugin de Yoast para optimizar el SEO de tus artículos. Ten paciencia, recuperarás la agilidad a base de práctica. Como en el deporte, esta es una habilidad que también puedes entrenar.

Respira, no lo pienses, y pulsa el botón «Añadir nueva».

Ya está. Ya has dado el primer paso.

¿O no?

Pues no. Para mí este no es el primer paso.

Ponerte a escribir de inmediato no te garantiza que lo hagas bien, ni rápido, ni que tus contenidos tengan impacto.

Primero de todo hay que organizar las ideas.

3 # Organizar las ideas

Si retomas el blog con fuerza y ánimo seguro que bullen las ideas en tu cabeza, quieres escribirlas todas del tirón y ese exceso de energía te puede llegar a bloquear.

Paciencia (lo mismo que en el punto 2).

Empieza organizando las ideas que has ido anotando en tus herramientas analógicas (cuadernos, libretas…) o digitales (Google Keep, Evernote, Word incluso). Estoy segura de que en tus paseos, en tu ocio o en tu tiempo de trabajo se han cruzado ideas para escribir posibles artículos. Es el momento de organizarlas en el Calendario Editorial porque:

  • Te dará una visión global de tu blog.
  • Te ayudará a ver si hay incoherencias en el orden que piensas publicar los temas.
  • Te permitirá dosificar los temas e ideas que se te han ocurrido.
  • Te asegurará que tienes contenido organizado para los próximos meses, con lo que se reducirá el estrés por publicación.

4 # Comprométete con tus contenidos y con tus lectores

Después de entender por qué debes mantener el blog de tu página web actualizado te resultará más fácil mantener el compromiso de escribir con frecuencia.

Sobre la periodicidad ideal, es mejor un artículo al mes y mantenerlo que pensar en uno a la semana y abandonarlo… de nuevo. Dosifica las ideas y las fuerzas y podrás mantener mejor tu compromiso.

A medida que lo hagas conseguirás tener un proceso editorial armado y la tarea se irá sistematizando, por lo que irás reduciendo el tiempo que le dedicas. Y cuando tus lectores se hayan acostumbrado a leer tus contenidos y esperar los siguientes tendrás impulso suficiente para seguir.

5 # Disfruta blogueando

Puede que en un primer momento te abrume abordar todas las tareas que requiere mantener un blog. De ellas te hablé en anteriores artículos de «Qué hacer antes, durante y después de escribir un post».

A mí me pasa. Incluso en el momento de publicar los contenidos no tengo la perspectiva suficiente para valorar si son útiles, entretenidos, ayudan e inspiran a marcas ecológicas como la tuya, pero cuando ha pasado un tiempo y los releo, me doy cuenta de que merece la pena.

Disfruto escribiendo (menos mal 😓, porque si no ya podía ir echando el cierre al negocio). Disfruto releyendo. Disfruto sabiendo que lo que he ido aprendiendo puedo transmitirlo a través de esta humilde web y ayudar a otras personas.

Cuando lo haces por disfrute y no por obligación es cuando mejores ideas salen, mejor hilas los párrafos y más rápido redactas. Por cierto, este será el tema del próximo post: «Cómo agilizar la redacción de tu blog». Si quieres leerlo en cuanto lo publique no  olvides suscribirte al blog. Y si ya lo estás, revisa con atención a tu bandeja de entrada porque te avisaré con un email de que ya está listo para leer y compartir.

Y te traslado otra idea importante: no te fustigues por haber abandonado tu blog. Esto pasa en los mejores negocios. Pasa página y recupera las ganas de compartir tu conocimiento con los demás y de demostrar lo que sabes de tu sector. Es la mejor manera de generar confianza en posibles clientes y hacer crecer un negocio próspero que te ayude a vivir la vida que deseas.

Oye, aquí entre nosotros, si tú también has abandonado alguna vez tu blog, ¿cómo has recuperado la energía para volver a publicar? ¿Tienes algún truco que te haya funcionado? ¿Te apetecería compartirlo en los comentarios? 

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